Hoy, desde Sanest Ortopedia, vamos a hablar de algo que parece muy obvio, pero que no lo es tanto… ¿Sabemos realmente utilizar unas muletas?
Seguro que alguna vez has tenido que usarlas o conoces a alguien que las necesita. Pero ¿sabías que una muleta mal ajustada o utilizada incorrectamente puede provocar dolores de espalda, hombros, muñecas e incluso aumentar el riesgo de caídas?
Porque no se trata simplemente de coger dos muletas y empezar a caminar. ¡Hay mucho más detrás!
¿A QUÉ ALTURA DEBEN ESTAR?
En las muletas de antebrazo, también llamadas bastones ingleses, la empuñadura debe quedar aproximadamente a la altura de la cabeza del femur cuando estamos de pie, con los brazos relajados y el calzado habitual puesto.
Al sujetarla, el codo debe permanecer ligeramente flexionado, unos 15-30 grados.
¿EN QUÉ LADO SE COLOCA LA MULETA?
Aquí viene una de las dudas más frecuentes.
Si utilizamos una sola muleta porque tenemos una pierna lesionada o debilitada, normalmente debemos colocarla en el lado contrario a la pierna afectada.
Por ejemplo, si tenemos una lesión en la pierna derecha, llevaremos la muleta en la mano izquierda.
¿Y por qué? Porque así ayudamos a descargar peso, mejoramos el equilibrio y conseguimos una marcha más natural.
¿Y SI NECESITAMOS DOS MULETAS?
Dependerá de la lesión y de cuánto peso podamos apoyar sobre la pierna afectada.
No es lo mismo una persona que no puede apoyar absolutamente nada que otra que necesita simplemente un poco de estabilidad.
Por eso, la forma de caminar con dos muletas debe adaptarse a las indicaciones del traumatólogo o fisioterapeuta.
¿TODAS LAS MULETAS SON IGUALES?
¡Por supuesto que no!
🔹 Muletas de antebrazo: muy habituales para lesiones de miembros inferiores, recuperaciones quirúrgicas y problemas de movilidad.
🔹 Muletas axilares: pueden ser útiles en determinadas recuperaciones, siempre correctamente ajustadas y evitando cargar el peso sobre las axilas.
🔹 Muletas con apoyo de antebrazo o plataforma: indicadas para personas que tienen dificultades para sujetar una empuñadura o soportar peso con las manos y muñecas.
🔹 Muletas ergonómicas: diseñadas para mejorar la comodidad y distribuir mejor las presiones durante su utilización.
Y UN ÚLTIMO CONSEJO…
Las conteras de goma también son importantes. Si están desgastadas, la muleta puede resbalar y provocar una caída. ¡Revísalas periódicamente!
En Sanest Ortopedia sabemos que una muleta no es simplemente un apoyo. Es una herramienta que puede devolver seguridad, independencia y confianza a quien la necesita.
Por eso, tan importante como elegir la muleta adecuada es aprender a utilizarla correctamente.
Porque caminar con ayuda no significa caminar peor, sino encontrar la mejor manera de seguir avanzando.
Sanest Ortopedia – Almería
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